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COLUMNA · SEGURIDAD

Cuentas fraudulentas eliminadas. ¿Qué cuenta como una victoria?

Meta anunció millones de cuentas eliminadas. Otra cifra, más pequeña, merece atención: según Coinbase, se ayudó a evitar pérdidas potenciales de más de 415.000 dólares. Hay motivos para apoyar la operación y examinar qué consiguió.

Ilustración editorial: tarjetas de cuentas tachadas junto a una pregunta sobre la duración de los resultados; no es un gráfico estadístico
Ilustración editorial, no una captura de la aplicación.

El 13 de octubre de 2026, Meta anunció una operación conjunta de empresas tecnológicas y fuerzas del orden contra redes de estafas en África Occidental. Se eliminaron más de 3,7 millones de cuentas, páginas y grupos de Facebook e Instagram. Una cifra así ocupa fácilmente todo el titular. Parte de lo más importante aparece más abajo.[1]

Según los datos de Coinbase que recoge Meta, la empresa identificó a más de 65 personas que estaban siendo estafadas y ayudó a prevenir pérdidas potenciales superiores a 415.000 dólares. Aquí se aprecia bien la utilidad de la operación: sus participantes dicen haber ayudado a personas antes de que perdieran el dinero. La cantidad representa posibles pérdidas evitadas, no dinero robado y después recuperado.[1]

Otro resultado no debería traducirse al lenguaje de las cuentas eliminadas. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informa de 117 víctimas de trata identificadas en Ghana y 28 detenciones entre Ghana y Nigeria. Las personas obligadas a participar en estafas y las detenidas son grupos distintos; una detención no demuestra culpabilidad. La colaboración entre plataformas e investigadores importa precisamente porque también hay personas a las que ayudar fuera de la pantalla.[3]

Encontrar el dinero no es devolvérselo a las personas

La NCA británica informa de 11 millones de dólares en fondos que potencialmente podrían inmovilizarse. Se han localizado los fondos; esa formulación no permite afirmar que ya estén bloqueados, y mucho menos que se hayan devuelto a las víctimas. Es un resultado importante para la investigación, pero todavía no un anuncio de indemnización.[2]

Inmovilizar el dinero limita su movimiento. Devolverlo permite que la persona vuelva a usarlo. Entre ambas acciones está toda la diferencia entre esperar recuperar lo propio y haberlo recuperado. Tampoco se pueden sumar sin más los 11 millones de la NCA y las pérdidas potenciales comunicadas por Coinbase. Son resultados distintos y las fuentes no explican si las cantidades se solapan. Sumarlas daría una cifra más llamativa, pero menos clara.[1][2]

Cómo saber si la interrupción dura

Los primeros resultados ya merecen atención. Ahora falta saber qué proporción de las redes afectadas reanudará su actividad durante un plazo definido. Para responder habrá que explicar cómo se establece que ha vuelto la misma red. Un perfil parecido no demuestra la conexión; que desaparezca una cuenta antigua tampoco significa que sus responsables hayan abandonado su actividad. De lo contrario, el siguiente informe volverá a contar cuánto se eliminó, pero no durante cuánto tiempo sirvió.

Los resultados anunciados ya ofrecen razones para apoyar la operación. El seguimiento mostrará si se logró interrumpir de forma duradera el trabajo de las redes. Así se sabrá hasta dónde llegó el éxito de la operación, sin restar valor a la ayuda que, según Coinbase, ya evitó que algunas personas perdieran dinero.